miércoles, 18 de enero de 2012

Capitulo 10

Y que viva el orgullo. Pt.2

By Ameyalli

Esperaba que a que Bill saliera del baño de nuestra habitación. Mientras tanto me dedicaba a relajar mi cuerpo para que se enfriara y meterme a la ducha. Me acosté en el borde de la cama mientras escuchaba el sonido de la regadera. Bill siempre se tomaba una pequeña ducha todas las mañanas. A lo mucho 15 minutos.
Suspire. El desayuno seria incomodo estando Bill y yo disgustados. Escuche como el agua dejaba de caer. Cerré Lo ojos y fingí dormir, no quería hablar. Por lo menos no en ese momento. Oí la puerta abrirse. Por unos minutos escuche las pisadas de Bill, y el armario abrirse. Abrí los ojos lentamente para encontrarlo dándome la espalda, con esta descubierta. Sobra decir que ver a Bill mojado es erotismo puro para los ojos, por lo menos para los míos. Volví a cerrar mis ojos maldiciendo en mi mente. ¿Por qué teníamos que estar enojados?
Estuve minutos mas esperando a escuchar la puerta cerrarse pero no lo escuchaba. En vez de eso escuche los pasos me Bill acercándose, sentí el tacto de su mano acariciar mi cabello y su cuerpo hundirse al lado mío. Seguí con mi papel de dormida, aunque mi corazón bombeaba sangre a un ritmo desenfrenado. Volví a maldecir por estar tan enamorada de Bill que no podía controlar mis emociones. Sentí como pegaba sus labios en los míos.

-Entiende que Te Amo. – Susurro en su bonito Alemán cuando separo su rostro del mío. Se estaba poniendo de pie cuando, en un movimiento rápido abrí los ojos y lo tome del brazo y haciéndolo voltear. Sin miramientos junte nuestros labios y Bill no se rehusó.

-No, tu entiende que Te Amo. – Le dije entre besos. Su única respuesta fue estrujarme fuertemente entre sus brazos y colar una de sus manos por debajo de mi blusa.

By Jasmin

Pasaban de las 12 de la tarde y apenas desayunaríamos, adoro estar de vacaciones. Entre a la cocina y ahí estaban varias muchachas preparando el desayuno.

-Buenas tardes. – Me saludaron.

-Buenas Tardes. –Conteste. -¿Ha bajado Ameyalli?

-No aun no, pero de seguro…

-¡BUENOS DIAS! – Hablando de la Reyna de Roma. Ameyali entro radiando de efusividad por la puerta de la cocina con Bill a sus espaldas agarrados de la mano. Ese fue un cambio de humor drástico pero rápidamente dije ¨reconciliación¨ en mi mente. En la mañana mientras hacíamos ejercicio note como Ameyalli estaba con los ánimos abajo. No le hice muchas preguntas, pero supe que era por Bill.

-Se dice Buenas Tardes. – Le dije

-Oh, ¿Tan tarde es? – Vacilo Bill sin borrar esa sonrisa de su cara.

-Tengo hambre, vamos.

Salimos al Jardín y caminamos hasta la mesa. Justo después de sentarme divise a Tom dirigiéndose hasta nosotros. Casi muero de risa al ver que tenia un pañuelo. Se sentó en la mesa con nosotros de mala manera.

Seguimos desayunando y platicando. De vez en cuando Tom opinaba y parecía haber sele pasado el mal humor.

-Uhm Tom, ¿Por qué traes un pañuelo tan temprano? – cambio de tema Bill. – Tú nunca usas pañuelos tan temprano. Estuve apunto de ahogarme con el jugo de naranja, pero Tom me lanzo esos ojos afilados.

-Porque ciertas personas son algo criticonas e insultan a otra gente sin fijarse en sus propios defectos. – Contesto Tom, era una indirecta algo muy directa para mi.

-Pues la verdad no doliera tanto si ciertas personas no tuvieran tan enorme ego. – Solté.

-¡Ja! ¡Mira quien lo dice, la que no sabe besar! – Se atrevió a gritarme, mis mejillas comenzaron a arder por la rabia, solté el tenedor con el que comía fruta. Me puse de pie abruptamente de la silla y lo fulmine con la mirada.

-¡Pues alguien me puede enseñar a besar, ¿Dime quien te quita esa enorme frente! ¡¿EH?!

Tom imito mi acto y se levanto de una manera intimidante. Apretó los labios en un gesto enojado. Nos acribillamos con la mirada por unos segundos, aunque parecieron minutos. Yo tenia que alzar la mirada porque aunque fuera mas alta que Ameyalli, no era mas alta que Tom.

-Tom…-Escuche un murmuro.

-¡Escucha niña! – Golpeo la mesa con el puño y se inclino sobre la mesa acercándonos más. El sonido del golpe me sobresalto pero también me hizo reaccionar.

-¡NO! ¡Tú escúchame, y escúchame bien! No se quien diablos te crees. Ya te lo dije no soy como las zorras que te llevas a la cama. Metete de una vez en la cabeza que yo no tengo nada que ver con tu novia. Así que ni se te ocurra volver a entrar a… - Tom puso su mano detrás de mi cuello, juntando nuestros labios.

¡Eso si era el colmo!

Trate de rechazar el beso pero solo apretó mas mi cuello, profundizando el contacto. Introdujo su lengua de una manera tan… Ugh.

Lo intente apartar, el di unos cuantos puñetazos en el pecho pero a el no le importo. Siguió apretando mas mi cuello. En contra de m voluntad me incline mas hacia en otro extremo de la mensa y el borde de esta hacia presión contra mi vientre.

-¡TOM, ya basta! – Escuche como Bill le ordenado en un tono muy serio.

En un movimiento brusco de mis manos se pudo escuchar el impacto de un vaso contra la mesa, seguido de la sensación de un liquido escurriéndose por mis dedos.

-¡TOM!- Volví a escuchar a Bill.

Por fin me soltó. Tome una bocanada de aire y me incorpore. Al ver el jugo de naranja de Ame derramado y a ella con cara de incredulidad me llene de vergüenza. Y después de enojo al ver la cara de satisfacción de Tom. Los mil insultos que quería decirle se quedaron atorados en mi garganta. Tome el vaso de jugo y sin pensar se lo tire encima a Tom. Antes de ver su reacción comencé a caminar rumbo a mi habitación.

By Ameyalli.

-Tom. ¿Que fue eso? – Pregunto mi novio.

-Fue solo un beso.  

-Lo note, pero vamos Tom porque…

-¡Bill! No empieces con tus regaños.

-Es nuestra invitada…

-¡EXACTO! Es una invitada y te das cuenta de cómo ella se comporta conmigo.

-¡NO, No lo he notado! – Comenzaron a alzar la voz.

-Me provoca.

-¿Que?

-Que me dijo anoche en la cena. Que soy un poco hombre.

-¡Por Dios Tom!

Y así comenzaría otra pelea de hermanos. Ya me sabía la rutina. No iba a servir de nada todo lo que Bill le dijera porque Tom se pondría a la defensiva. Me levante de mi lugar hacía la puerta trasera de la cocina. Camine hasta la habitación de Jasmin.
Llame a la puerta.

-¿Quién es?- La escuche claramente enojada.

-¿Puedo pasar?

Tras varios segundos la puerta se abrió y ahí estaba ella, con esa expresión de coraje.

-Hola. – Me dijo sin ánimo. – Pasa. – Entre sin decir una palabra y Jasmin se dirigió al ventanal, que estaba abierto. Del borde del ventanal  tomo algo y se lo llevo a la boca.

-¿Fumas?- Le pregunte extrañada.

-A veces. – Se encogió de hombros.

-Oh, ¿Y donde conseguiste cigarros?

-Se lo pedí al Rudolph. Lo encontré en la cocina. – Asentí con la cabeza.

-¿Quieres? – Me pregunto sin despegar la mirada del ventanal

-No, gracias. – No me gusta fumar, no me gusta que mi novio lo haga, tampoco que mi mejor amiga lo haga pero yo no podía hacer nada.

-Y… ¿Sigues enojada? – Pregunte tras varios segundos

-Estoy intentando calmarme. – Contesto ella después de un momento. –Pero, ¡Aghh! – Le dio otra fumada al cigarro y después lo aventó por el ventanal. Camino frustrada y se sentó junto a mi en la cama.

-Me da coraje, siento que Tom me utiliza y me siendo como una cualquiera. – Agache la mirada, sin saber que decir.

-Bill, y yo hemos hablado con Tom. Te aseguro que no se volverá a repetir pero aun así te quería pedir una disculpa.

-No te preocupes, además no es tu culpa. Tú no debes disculparte.

-Entonces quita esa cara. – Trate de animarla. –Que te parece si mas tarde salimos algún lado.

-¿A donde?

-No se, de compras al centro comercial o al cine. Lo que tú quieras. – Ella pareció dudarlo.

-¿Aun te disfrazas?- Ensanche mi sonrisa. Si, aun lo hacia. Cuando no estaba de humor para paparazis, fotos y cosas así.

-Si.

-Esta bien.

By Jasmin.

-Buenas Tardes señorita. – Me saludo Rudolph mientras me abría la puerta del coche.

-Buenas Tardes. -  Conteste. Ameyalli entonces salió de la casa e igual saludo al chofer. Este le dio unas llaves y rodeó el coche para abrir la puerta del conductor. Ame entro, aunque si la viera otra persona lo la reconocerían. Llevaba una peluca de un castaño claro, rizado. Maquillaje que le daban efectos diferentes a sus facciones, así era mas fácil pasar desapercibidas.

Por primera iba a salir de la casa y vería un poco mas de la cuidad. Estaba emocionada. Ameyalli condujo hacia el portón negro y dimos a una larga y solitaria  avenida. La enorme casa estaba apartada, como una propiedad privada. Varios metros más allá comenzaban otras cosas.

Habíamos decidido ir al cine, y tal vez a comer.

-¿Bill sabe que te disfrazas?

-Si, una vez lo saque disfrazado del Hotel en el que nos hospedábamos.

-Que divertido. – Jamás había salido con Ame disfrazada, aunque sabia que lo hacia. 

Me recargue en el asiento observando el panorama. Era inevitable sentir envidia hacia Ame. Yo jamás había experimentado eso que ella siente junto a Bill. Eso que me da tanta curiosidad y tengo ganas de sentir yo misma.
 Hay días que me siento sola, días en los que no estoy segura de quien soy o de que quiero en la vida. Tenia la sensación de que aquí podría hacer algo de mi vida algo que me brinde satisfacción, algo que llene ese vacio que con frecuencia siento en mi pecho. Aunque no se si lo que ese vacio necesita es amor, o simplemente algo para sentirme alguien importante en la vida.

-¿Jas? – Voltee a ver a Ame quien me miraba a mi y a la carretera alternadamente.

-Perdón. – Sonreí. Este no era un momento para estar melancólica.

Capitulo cortito & aburrido :S Sorry! Comenten! Las quiero!

miércoles, 4 de enero de 2012

Capitulo 9

Y que viva el orgullo.


-¡Jasmin¡ - La voz de Ameyalli me saco de mis pensamientos, bueno no se puede decir pensamientos ya que tenia la mente en blanco.

-¿Qué sucede? – Le pregunte.

-No, ¿Qué te sucede a ti? – Me miraba con los ojos abiertos.

-Nada.

-Haz estado distraída toda la mañana.

-Es solo sueño.

-¿Sueño? Llevas casi 3 días durmiendo y aun tienes sueño. Te pareces a Tom…

-¿Que? No, ni me lo menciones- Ame me miro con el ceño fruncido pero no hablo.

-Oye, Ame. Disculpa, no fue mi intención hablarte así. Es solo que tu cuñado es un estúpido. No lo soporto. Es odioso, es un presumido, machistas. ¡Ahhh! – Dije recuperando el aliento. Note un sonrisilla de confusión en la cara de Ame.

-¿Me vas a decir que pasa? – Pregunto obviamente picada por mi actitud. Anoche estaba apunto de darme golpes de pecho por mi actitud con Tom y hoy prácticamente lo detestaba. No tenía ningún sentido.
Después de contarle lo que paso me comprendió un poco mas. Yo, yo aun le daba vueltas en la cabeza.

Yo, yo deje que me besara. Yo le seguí todo el rollo. Yo era una tonta.

-¿Y que te molesta? Que te haya dicho que besas mal.

-No, que trate de usarme, o no se… Tiene novia no debería de coquetearme.

-Entiendo. ¿Quieres que hable con el?

-No, no quiero que piense que le di importancia. Tu solo pretende que no sabes nada por favor.

-De acuerdo. Ya, no le hagas caso. Puede ser muy pesado.

-Ya me di cuenta….

-Y… - Vacilo Ameyalli.

-¿Ajam?

-¿Cómo besa Tom?
-¡Ame!

-¡¿Que?! Es solo una pregunta.

-Yo no te pregunto eso de Bill. – Mi amiga se quedo callada, momentáneamente claro.

-Bill besa muy bien. – Dijo en un murmullo divertido. –Ese piercing que tiene en la lengua hace maravillas. – Lo dijo de una manera tan pervertida que me causo gracia.  No esta acostumbrada a que hablara de esa manera tan picara. Me siguió observando esperando una respuesta pero yo solo reí hasta que se escucho una movida melodía. Era el cel de Ame.

Ame brinco de la corredora con su botella de agua en mano.  Observe el tiempo que llevaba en la escaladora.

15 minutos.

Otros 15 minutos más. Volví a colocar mis audífonos.

-En un momento te veo. – Me gesticulo Ame con el teléfono  en su oído tapando el auricular.  Asentí con la cabeza y me quede sola en el gimnasio.

Mi cara ardía y todo mi cuerpo sudaba. Mis piernas se sentían cansadas pero el ejercicio me rejajaba, era lo que necesitaba. Desde que me desperté había estado inquieta, pero viendo el lado positivo no me había topado al flamante guitarrista… Aun.
Imágenes de lo que sucedió la noche anterior aparecieron en mi cabeza de un momento a otro. Me odie profundamente por eso.

You and me somewhere
One night to share.

Ughh. Todo me recordaba a Tom. Me quite los audífonos de golpe para no escuchar la que hasta en ese momento era una de mis canciones favoritas.

Recordé la pregunta de Ameyalli.

¿Cómo besa Tom?

-Muy bien- Dije en un murmullo. Eso fue un golpe a mi orgullo, pero para que negarlo.

Cuando Ame & yo éramos mas chicas, tan solo adolecentes, Bill era su novio y Tom el mío. Claro, ellos no lo sabían. Ameyalli solía decir. ¨Algún día conoceré a Bill Kaulitz y se enamorar de mí, porque soy perfecta para el¨ y si que lo es (A mi conocimientos de fan)
Ame tiene ojos grandes y bonitos, también manos finas con dedos largos, dignos de una pianista. En la estatura no cuadra mucho, ella es algo pequeña, pero no es algo que unos tacones de 12 cm no arreglen.
También decía ¨Cuando este con Bill, te presentare a Tom y después ustedes se enamoraran. No importa que sea un mujeriego porque tu serás la mujer de sus sueños. Ese es nuestro destino¨

Más bien ese es su destino. No había, ni habrá nada entre el ex rastafari y yo. Cosa que no me afecta. Eso fue en la adolescencia, ya lo tengo superado.

Sentí una mano demasiado fría apretarme la cintura. Me sobre salte y voltee.

Para mi… sorpresa (pongámosle así) era Tom. Llevaba un pantalón de chándal y una camisa entallada de tirantes. Estos últimos días lo había visto con un pañuelo en la frente y hoy no era así.

-Hola. – Me saludo.

-Hola. – Dije bajándome de la escaladora.

-¿Por qué te bajas? la vista es muy buena por detrás. – Lo fulmine con la mirada.

-Y… ¿Como amaneciste? Muy bien supongo, con ese beso de buenas noches. – Bufe

-No estés tan seguro. – Levanto la ceja y me miro sin ningún pudor.

-Sabes, me estas mal acostumbrando a verte con muy poca ropa. Luego no te quejes. – Esa mañana llevaba puesto un short y un bra deportivo (top). Lo usual que usaba para ejercitar. – Que lindo se ve tu cuerpo con todo ese sudor. – Ignore eso ultimo.

-Pues a mi no me acostumbres a verte sin pañuelos, por favor. – Y estalle en una carcajada.

-¿De que te ríes?

-¡Wow!, un avión podría aterrizar ahí. – Y volví a reír mientras con mi dedo índice tocaba su frente. ¡Que dijo frente! Frentonona. ¡Jajaja!

Tom se revolvió enojado y se alejo de mi. Inflo las mejillas como un niño, pensé que me haría un berrinche ahí mismo.

-¡Jajajajajajajajajajajajajajaja! – Seguí riendo sin importarme que se enojara. Hoy no me importaba. Vi como se iba del gimnasio y de nuevo me quede sola pero esta vez me reía.

By Ameyalli

Con una sonrisa en la cara colgué el teléfono y me senté en las escaleras. Tenía tantas cosas en la cabeza, tenia que hacer muchas cosas para el próximo sábado.

-Buenos Días. – Escuche una voz levemente ronca a mis espaldas.

-Hola, ¿Como amaneciste? – Me voltee y me encontré a Bill en pijama.

-Bien. – Contesto algo, entre distante y apenado.

Tenemos una buena relación, no todo es miel sobre hojuelas. Esto era el claro ejemplo de eso. Anoche, no discutimos. Después de pedirle un tiempo Bill se levanto del sillón y se fue a la habitación. Yo que quede ahí reflexionando, y solo llegue a la conclusión de que hacia lo correcto, que tenia que esperar, pero también me di cuenta que no era una cuestión de estar en lo correcto o no. Y al pensar eso me confundí, me frustre y me enoje porque Bill no me entendía.
Después de un rato en el sillón note de reojo que Bill asomo la cabeza por las escaleras. Lo ignore y cuando desapareció subí a la habitación. Ahí estaba Bill sentado en la cama y cuando entre se acostó.
Me coloque mi pijama y también entre a la cama. Dormimos dándonos la espalda. Ambos estábamos molestos, o quizá nos sentíamos incomprendidos. Hacia me sentía yo. En conclusión, el no me hablaba, así que yo tampoco. Y si, que viva el orgullo.
Era contradictorio. De mi boca había salido ¨El orgullo es un obstáculo de la felicidad¨

-¿Y que hacías? – Pregunto después de unos segundos.

-Hablaba con el repostero.

-Oh. – Levante la mirada para encontrarme con la de Bill. El estaba recargado en el barandal de las escaleras. 

Ambos nos quedamos callados y después apareció Tom. Por su expresión note que estaba molesto.

-¿Qué tienes? – Pregunto Bill.

-Nada. – Contesto demostrando lo contrario.

-¿Seguro? Pregunte poniéndome de pie.

-Ustedes… Vacilo Tom. – Creen que estoy ¿frentón? – Como un reflejo Bill y yo giramos la cara y nos dimos una mirada de ¨¿Que?¨
Tom si es muy frentón, es algo obvio… Muy obvio. ¿A que venia la duda?
Bill trato de mantener una expresión seria, pero sus ojos brillaban con diversión mientras observaba a su gemelo.

-¿Pero quien se atrevió a decirte semejante mentira? – Pregunto Bill, obviamente siendo sarcástico.

-¡Bill! Estoy hablando enserio. – Y Bill soltó la carcajada.

-¿Lo acabas de notar?

-¡Púdrete! – Grito Tom subiendo las escaleras, y Bill seguía riendo. Yo también quería echarme a reír, pero seria reírme con Bill y bueno… Creo que seguíamos peleados.



Jasmin es malaaa! Muahaha! Me encanto este capitulo.
Preguntaa! Alguien ve Victorious? Me obsesiona Jade! Dicen que me parezco a ella en la personalidad xD Yo tan buena persona. En fin no tengo nada que contarles! Comenten mucho byee :D

viernes, 23 de diciembre de 2011

Capitulo 8

Blessed kisses waiting x3

By Ameyalli

Mi novio abrió la puerta principal de la casa y todos entramos. Estaba agotada.

-Me voy a dormir, hasta mañana. – Anuncio Tom en cuanto puso un pie en la casa.

-Nos vemos. – Le dije y mi novio también se despidió de el. Jasmin evitaba su mirada. Tom corrió por las escaleras y cuando desapareció de vista Jasmin de tumbo en uno de los sofás.

-Maldita sea, esta enfadado conmigo. – Dijo… ¿Preocupada?

-No esta enojado, solo esta pensativo porque lo que dijiste en la cena es verdad.  – Hablo Bill

-Pero, yo no estaba en ningún derecho. Es algo que no me incumbe.

-Ya se la pasara, además ya oíste a Bill. Tom no esta enojado. Tranquila. – Me senté junto a ella bostezando.

-Okay, entonces… Supongo que me iré a dormir. Estoy cansada.

-Esta bien, nos vemos mañana.

Mi amiga se levanto y se dirigió a las escaleras. Bill se sentó junto a mi y recargue mi cabeza sobre su pecho.

-Entonces, ¿Tom no esta enojado?- Intente calmar a mi amiga pero aun yo no estaba segura.

-Tal vez solo un poco, pero mañana se le pasa. Además Jasmin tiene toda la razón en lo que le dijo a Tom. – Hice un moño con la boca, no era muy buena idea involucrarme en ese asunto.

-Bill, tu pecho es demasiado cómodo. – Solté de la nada, El solo acaricio mi mejilla y beso mi cabeza.

-Amor – Me llamo mi novio y alce la cabeza para prestarle más atención. De repente mi pelinegro estaba tan sonrojado que sudaba, se veía nervioso. Su expresión de causo un tremendo dejavu.

No era la primera vez que era convencida de ir a un lugar sin saber a donde. La primera vez fue cuando recibí esa misteriosa nota con la rosa y al final termino siendo por parte de Bill. Aquella vez hace poco mas de un año cuando cenamos pizza, y el se disculpo por su actitud. Esa ocasión se veía tan lejana y mas aun que cumplíamos un año de novios. Esta vez no recibí una misteriosa nota, recibí una invitación de Bill personalmente pero como es un detallista y dijo que era una sorpresa se rehusó a decirme a donde me llevaba. Un pañuelo negro obstruía mi vista. Ah, si. Esa fue un requisito para recibir mi sorpresa.
Apreté la mano libre de Bill, con la otra conducía.

-¿Cuánto falta? – Oí su suave risa.

-Pareces una niña pequeña. –Abrí la boca fingiendo enojo.

-Eso te hace un asaltacunas Mr. grande.

-Que ocurrencias las tuyas. – Volvió a reír.

Calcule que llevábamos más de dos horas en el coche y el tiempo me parecía eterno. Era algo desesperante no saber a donde íbamos pero conociendo a Bill valdría la pena, además estaba feliz. Llevaba varios meses sin ver a mi novio por que la banda estaba de gira por Europa. Solo había regresado por nuestro aniversario de un año.

Sonreí cuando el coche se detuvo y Bill apago el motor.

-¿¡Ya llegamos!?

-Si ya. – Por instinto me lleve las manos al nudo que tenia detrás de la cabeza por el roce de las manos de Bill me detuvo.

-Oye, oye espera. – Me lo imagine sonriendo

-Lo siento.

-No te preocupes, ahora deja te ayudo a bajar. – Yo asentí varias veces con la cabeza aunque no estoy segura si me vio. A los pocos segundos de haber oído la puerta del conductor cerrarse se abrió la del pasajero. Instintivamente voltee a mi derecha. Sentí los cálidos y perfectos labios de Bill depositar un beso en los míos, un beso inocente, sin profundizar. Espere con los ojos vendados dos horas, creí que me merecía mas. Al sentir que se alejaba de mi sostuve su cara y lo acerque a mi rostro, su aliento penetro mi boca y busque su lengua con la mía. Al probar ese dulce sabor y juguetear con su lengua me sentí satisfecha y nos separamos. Bill tomo mi mano.

-Ven, con cuidado. – Salí del coche con Bill como mi guía. La fresca brisa nocturna me azoto de inmediato. Entrelazamos nuestros dedos y comenzamos a caminar, por dentro sentía que iba a estallar de emoción.

-Adelante hay tres escalones. –Asentí.

Bill se detuvo.

-Aquí, uno… - Subí la pierna y subí el primer escalón. –Hay dos más. – Subí los escalones que faltaban.

-Okay, un poco mas. – Susurro y dimos unos cuantos pasos mas…

-Es aquí. – Hasta que me hizo detener.

-¿Ya puedo quitarme esto? – Pregunte ansiosa tocando el pañuelo.

-Espera preciosa, yo lo hago. – Sentí como Bill se colocaba detrás de mi y poco a poco iba aflojando el amarre del pañuelo hasta que me lo quito. Con lentitud comencé a abrir los ojos.
De inmediato una sonrisa se formo en mi rostro al ver el agua cristalina cayendo elegantemente en chorros. Estábamos en Lulaby Garden, otra vez después de un año. Gire hacia mi novio y me lance en sus brazos.

-Te prometí que te volvería a traer. – Me susurro al oído.

-Gracias. – Le dije dándole un beso. El me tomo de la mano y nos dirigimos hacia la fuente, pensé que nos sentaríamos en el borde de esta pero no, la rodeamos. Al otro lado cerca de la fuente había una mesa preparada.

-Espero que tengas hambre.

-De hecho… si.

Nos dirigimos a la mesa y ambos tomamos asiento. Ambos sonreíamos demasiado y era algo natural. Algo que se daba cuando estábamos juntos. De la nada apareció un chico, vestido elegantemente con una bandeja, dos copas y una botella en ella.

-Buenas noches. –Dijo amablemente.

-Buenas noches. – Contestamos ambos.

-¿Les ofrezco una copa de vino?

-Si por favor.

El joven nos tendió la copa media llena de lo que supuse era vino tinto.

-En un momento les traigo su cena. Con permiso. – Y se retiro.

Me lleve la copa a los labios y observe el panorama. La enorme fuente emitía luz brillante y alrededor la vegetación era adornada por preciosas rosas rojas. Hice memoria y esta parte del jardín no era así.

-¿Haz mandado a decorar?
-¿Te gusta?

-Si, es muy precioso.

-Si mande a decorar. Quería que todo estuviera perfecto, no todos los días cumplo un año contigo.

-El solo hecho que viajaras de Europa hasta acá para verme lo hace perfecto.

-Como no lo iba a hacer. Te echaba mucho de menos. – Me ofreció sostener su mano atreves de la mesa, yo de inmediato respondí su gesto.


-Yo también amor.- No me gustaba, es mas! Odiaba exigirle cosas, como que pasara tiempo conmigo cuando yo sabía que en ocasiones eso no era posible. Al aceptar ser su novia sabía que no lo tendría las 24 horas del día pegado a mi. Por eso al ver la fecha de nuestro aniversario acercarse no dije nada. Aprecie con todo mí ser como sostenía su carrera y profesión y nuestra relación.

Llevo mi mano a sus labios y le deposito un beso. En ese preciso momento apareció el mismo joven de hace rato y fue testigo de nuestra escena. Me ruborice. El chico dejo nuestros platos en la mesa. Para resumir un poco comimos, hablamos, nos mirábamos tiernamente, reímos, volví a recordar las miles y miles de razones por las cuales estoy enamorada de Bill y cuando terminamos de comer fuimos a recorrer el hermoso jardín hasta que llegamos a ese puente bajo el estanque donde descansaban varias hojas descoloridas. En medio del puente compartimos el mismo aliento de una manera muy pasional, solo como Bill sabia besar.
Al separarnos lo observe tiernamente. Sus manos se aferraron a mi cadera con un tembleque que me pareció extraño. Sus ojos se tornaron nerviosos y a pesar de que era de noche note el leve rubor en sus mejillas.

-¿Amor? – Fui callada de inmediato por su dedo índice sobre mis labios.

-Shhh, no digas nada. – Lo mire sin entender cuando con delicadeza se dejo caer en una rodilla…

No, no era posible.

-Bi… - Estaba apunto de pronunciar su nombre pero en eso momento saco una cajita en su chaqueta de piel.

Oh por Dios…

-Ameyalli. – Me llamo con voz temblorosa. De inmediato sentí mis piernas flaquear. Sostenía la cajilla frente a mi.

-¿Aha? – Dije con el corazón amenazando escapar por mi garganta.
-Te quieres casar conmigo? – Y BAM! Abrió la cajilla frente a mi revelando un brillante diamante.
Me hubiera lanzado a sus brazos con efusividad, muriendo de felicidad gritándole mil veces que si.
Pero algo me impidió hacerlo. Y al darme cuenta de mi inseguridad mis piernas me fallaron y termine de cuclillas frente a Bill.

-Amor, por favor levántate… - Bill me miro confundido y algo decepcionado.

-¿Que pasa? – Suspire… No sabia que decirle.

-¿Casarnos? ¿No crees que sea muy pronto? – Ambos nos pusimos de pie y sostuve sus manos.

-Pues… Tal vez, pero, ¿Qué no me amas?

-Bill! Por favor. -  Acaricie su cara. -Nunca lo dudes, claro que te amo.

-Pero, no entiendo. No te quieres casar conmigo.

-Es que Bill, si quiero pero…

-¿Pero?

-Es demasiado pronto. – Bill Se quedo callado. Tome la cajilla que seguí descansando en una de sus manos y la cerré.  Bill siguió cabizbajo y con tan solo verlo así algo me azoto el pecho de una manera muy horrible.

-Eso, eso no significa que no te ame, o que ya no quiero estar contigo. Todo lo contrario. - ¿Qué hacia, le pedía perdón? Como le explicaba que le decía que no porque lo amo.

-¿Enserio?

-Absolutamente… - No sabia que mas decirle. Nos quedamos callados con una gran incomodidad rodeando la situación.

-Creo que ya es hora de irnos. – Aviso Bill acabo de varios segundos, su tono de voz me hizo sentir fatal. El camino al auto y el camino a mi departamento fueron silenciosos. No podía sentirme más mierda.

(…)

-Bueno preciosa, nos vemos mañana. – Me dio un cálido beso en los labios que me supo a resentimiento.

-Pensé que te quedarías conmigo esta noche.

-Si, pero tal vez…

-Bill! – Dije con un puchero palpable. –Te Amo, por favor quédate. Quiero pasar esta noche contigo.

-No creo que debería…

-Es nuestro aniversario, claro que si. Solo olvidemos lo que paso. ¿Si?

Lo convencí de pasar y aprovechamos de una manera fogosa el resto de la noche. Habíamos quedado de acuerdo que pasaríamos de la propuesta matrimonial, como si nunca hubiera pasado. Nunca le había explicado concretamente a Bill mis razones por mi respuesta, así como nunca se me olvidaría la expresión que tuvo antes de pedir mi mano. Esa era la misma expresión que tenia en ese momento. Sus ojos se tornaron nerviosos, ese rubor en las mejillas, un leve tembleque en sus manos.

-¿Amor? – Me volvió a llamar. Se había colocado junto frente a mí con sus piernas dobladas.

-Dime… - Soltó un largo suspiro.

-Había algo que quería hacer esta noche, pero no encontré el momento adecuado.

-Que querías hacer?

-Se que ha pasado muy poco tiempo… pero…

-Pero…

-Te quieres casar conmigo. – Me quede con la boca semi abierta. Esperando a que sacarla en anillo. Al ver que no lo hacia solo tome esa pregunta como las otras indirectas muy directas que usualmente me daba.

Solté un risita, a causa de los nervios.

-Ameyalli, estoy hablando enserio.

Y eso corto mi risa de subnormal. Ese tono de voz significaba que hablaba enserio.

-Bill…

-Porque no te quieres casar conmigo.

-Yo no he dicho que no quiera,

-Si lo haz dicho.

-Pues si quiero, pero ahora no. Quiero esperar. – Bill se quedo callado esperando. Y después soltó un largo suspiro.

-Puedo saber porque.

-Bill, es complicado. Bueno, no, no lo es pero no estoy segura si me entenderías.

-Después de este tiempo crees que no soy capas de entenderte.

-Bill, no crees que estoy algo chica. No crees que tú eres muy joven aun. Además la banda, ya haz hablado con los chicos. Que opinan ellos por querer casarte. – Mi novio se quedo callado momentáneamente.

-¿Haz pensado en mi carrera? – Seguí



-Supongo que no. – Hablo por fin.

-Lo único que te pido es que me esperes. Por favor.

By Jasmin.

¿Era posible? No me podía sacar a Tom de la cabeza. Me sentía como una tonta. De seguro le desagrado, y con mucha razón. Entre a cuarto del baño para una rápida ducha antes de dormir. Al salir me cambie preparándome para dormir. Hacia mucho calor así que opte por un short y solo mi bra. Coloque unos audífonos en mis oídos y cerré los ojos.

(…)

No se cuanto tiempo estuve en la cama, no se exactamente si me quede dormida pero cuando sentí que la cama se hundía justo a ambos lados de mis caderas salí de mi trance. Unas manos sujetaban mis muñecas causando presión en ellas. Abrí los ojos de golpe muy asustada, pero no era un sueño.
Ese agarre prácticamente me obligo a colocar mis manos arriba de mi cabeza. La habitación estaba totalmente oscura y no veía a mi atacante. Trate de zafarme pero mi fuerza no se comparaba con la de el. Retorcí mi cuerpo sin tener resultados ya que este tipo tenia todo su peso sobre mi.

-Shhhh! – Se acerco a mi. Ese aroma masculino me pareció peligrosamente familiar. Cuando sentí que se acerco más a mi rostro algo cayó sobre mi pecho, algo que provenía de la parte de atrás de su cabeza.

Era cabello trenzado.

-¿¡TOM!?

-¡Deja de moverte tanto! Y no te asustes. – Me siseo. ¿Cómo putas me decía que no me asustara?

-¡Que no me asuste pedazo de imbécil! ¡Y que pretendes que haga! ¿Qué diablos haces tú? 

-¡Cálmate! -  ¡Pero que! Que me calmara. Si este era un baboso rematado!

-¿Por qué estas encima de mi?

-Quiero hablar contigo.

-¡Por eso estas encima de mi! – Por alguna razón hablábamos en susurros.  El miedo se había esfumado, pero estaba furiosa.

-¿Oye? ¿Siempre duermes así? Con tan poca ropa. – No estúpido a veces con botas militares para patear en las pelotas a tipos que se escabullen en mi cama, pensé en decirle pero de inmediato caí en cuenta. ¡Era otra de sus estúpidas tácticas para coquetear conmigo y elevar su puto ego!
Arquee una ceja.

-¿Qué me vas a hacer? ¿Me vas a violar? – Tom rompió los mormullos en los que nos hablábamos y comenzó a reír.

Como había dicho. Baboso rematado.

-¿Yo? Tom Kaulitz ¿Violar? No es violación, porque al final todas quieren. 

-¡TOM! Porque diablos estas encima de mi!

-¡Tu me retaste!

-¿Que?

-¿Qué me dijiste en la cena? – Ahora era mi turno de reírme.

-La verdad. Eso

-No, solo abrió mi curiosidad.

-¿Curiosidad de que?

-Según tu, yo no conozco a las mujeres de verdad y bueno según tu siendo una de esas escasas mujeres en el mundo no voy a desaprovechar esta oportunidad.

-¿Oportunidad de que?

-De conocer a una verdadera mujer a fondo.

-¡Ja! Y crees que yo te lo voy a permitir. – Me zafe del fuerte agarre que tenia sobre mis muñecas cuando note que dejo de ejercer tanta presión al darme su estúpida explicación. Rápidamente me senté y de ahí no pude pasar porque Tom seguía sobre mis piernas. ¡Pero si yo también era babosa rematada! Al sentarme el me acorralo fácilmente en la cabecera de la cama.

-Crees que tendrás ese privilegio? – Hable.

-¡Ja! ¿Privilegio?

-Exacto.

-Al final es lo que tú vas a querer.

Tom cada vez se acercaba mas a mi rostro, coloque mis manos en su pecho para tratar de alejarlo.

-Tom, ¡Quítate!

-¿Por qué?

-¡Porque si!

-Es porque te pongo nerviosa ¿verdad?

-Eres un idita. – Rodé los ojos.

-Pero te pongo nerviosa.

-¡NO!

La tensión había desaparecido, ahora parecía un juego ya que Tom buscaba que lo viera a los ojos y yo evitaba su mirada.

-¡Tom! Ya basta.

-¿Por qué no me vez a los ojos?

-Porque no

-¿Por que no?

-No quiero.

-Te pongo nerviosa.

-No

-Voltea y dime que no te pongo nerviosa.

Solté una pequeña risa y note como Tom ya se había alejado un poco. Me miraba fijamente y yo hice lo mismo.

-Tú para nada me pones nerviosa. – Dije firme. – Ahí esta, feli… - Tom no dejo que terminara de habar.

Sus labios estaban sobre los míos, se abrieron lentamente y atraparon mi labio superior. Yo imite su acto comenzando a jugar con su labio inferior hasta que probé un ligero sabor a metal. Mi mente se puso en blanco y solo lo bese. La punta de mi lengua comenzó a rozar su piercing mientras entrelazaba mis manos detrás de su nuca para acercarnos mas. Por otro lado sentía sus manos en mi cintura, frotando sus pulgares contra mi piel desnuda. No pude vencer la tentación y mordí su piercing rompiendo nuestro contacto labial.

Al separarnos el trenzado me miro muy seriamente hasta que soltó una risa.

-No veo la diferencia, besas como cualquier otra. – Se encogió de hombros.

-¿¡Disculpa!?

-Es la verdad.

-¡Imbécil!

-No te enojes. – Sentí como me ponía roja de cólera.

-¡Sigues encima de mi, quítate! – Para mi sorpresa obedeció.

-La verdad duele. – Me dijo ya en la orilla de la cama.

-Quiero dormir! – Y voltee para otro lado totalmente indignada.

Sentí sus labios chocar contra mi mejilla.

-¡Ahh! No hagas eso. – Solté molesta pero como respuesta solo recibí su risa de tonto.

-Buenas noches preciosa.

-Gire y cogí la primera almohada que vi. Lo avente con toda mi fuerza pero Tom se apresuro a salir. La almohada choco contra la puerta y cayo al suelo.

¡Era un tonto! Yo besaba genial-

Capitulo super largo, pero era importante como para recortarlo. EL 25 de Dic esta historia esta de aniversario :O Que genial. A mi tocaya Mrs.Kaulitz BIENVENIDA. Me encanto tu comentario, muchas gracias. Te quiero dedicar este capitulo x linda J
& aprovecho para desearles a todas una FELIZ NAVIDAD & PROSPERO AÑO NUEVO. Disfruten de esta época con sus seres queridos & sean felices. X3
P.D.. Alguien me regala un teléfono con Androidd J siii?
-Ameyalli/Mrs.Kaulitz

jueves, 1 de diciembre de 2011

Capitulo 7

PROVOCACION.


-¡Te encantara! La comida Alemana es deliciosa. – Me decía Bill efusivamente. . Y no solo lo digo por ser Alemán, eh.

-Como casi todo, no te preocupes. – Era cierto, soy una maldita tragona.

-¡Okay! Estoy lista. –Anuncio mi mejor amiga entrando a la sala de estar.

-¡TOM! ¿VENDRAS?

-¡YA BAJO – Respondió Este desde la planta alta.

-Bill, ¿A que hora se fue? - Se dirigió Ameyalli a su novio.

-Eh, la vi salir como hace 1 hora. – Mi amiga hizo una mueca de asco. Su disgusto por Vanessa me causaba gracia, ahora que ya se me había pasado un poco el coraje por su desplante.

-Preciosa, es tu concuña.

-Ni lo digas. – No pude evitar una risa. Ame me volteo a ver desde su posición y me sonrió. –Jasmin ya conoció a Vanessa – Le informo a su novio con esa sonrisa burlona. –Ella y Tom estaban jugando. – E hizo un levantamiento de cejas gracioso.

-Jugando a que. – Bill me miro sugerentemente.

-¡No! no, no de esa manera. Estábamos en la cocina…

-¡En la cocina! ¡No pudieron esperar!

-¡Bill! – Le llamo la atención Ame. – Lo siento – Dijo cabizbajo sin borrar la sonrisa de su cara. –Pero mi hermano no sabe jugar de otra manera. –Soltó en voz bajita.

-¿Yo que flacucho? – Le pregunto Tom al hacer acto de presencia desde las escaleras.

-Nada.

-¡Tenemos hambre!

-Lo siento cuñada, verme así de sexy es tardado. Por cierto Jasmin, luces bien. – Y ahí estaba de nuevo con su mirada de escáner.

-Gracias. – Dije sin ponerle tanta importancia.

Y los cuatro nos dirigimos a la puerta. Escuche un –Tom, ella no es así de fácil. –Proveniente de Ameyalli cuando paso junto a el. Bill le propino un amistoso golpe en el brazo y paso a su lado alcanzando a Ameyalli para rodearla por los hombros. El trenzado sostuvo la puerta para que yo pasara.

-Lo digo porque es verdad. – Susurro

Me sonroje hasta la raíz del cabello y solo camine hacia Ame & Bill que nos esperaban a pocos metros del auto en el que después nos subimos. Los gemelos iban al frente, Bill manejaba & Tom fue co-piloto. Mi amiga y yo ocupamos los asientos de atrás. Seguimos conversando de viejos tiempos y recordando anécdotas de la infancia y adolescencia. Como aquella vez que engañamos a Jeniffer, una chica que Ame no soportaba. Recuerdo que a Ameyalli le gustaba un chico, Carlos y a Jeniffer también, yo era amiga de Jeniffer, o mejor dicho le hablaba. Un día Jeniffer me pidió el número de Carlos. Casualmente Ame tenia un nuevo celular, y nadie tenia su numero. Mi amigai se quejaba porque Jeniffer le marcaba en privado solo para molestar así que en un impulso le di a Jeniffer el nuevo numero de Ame y ella creyó que era el de Carlos. Cuando en realidad era Ame quien se mensajeaba con ella y fue Ame la que le pidió que fuera su novia. Ame le mandaba cada tontería y cuando me contaba nos partíamos de la risa. Después una vez en el cine marco el numero de Jenni y colgó, ella le regreso la llamada y mi amiga contesto. De inmediato la chica reconoció que esa no era la voz de Carlos y Ame alejo un poco la bocina del teléfono y dijo ¨Oye Carlos, es Jennifer¨ un amigo quien nos siguió el juego le contesto ¨No quiero hablar con ella mi amor, cuelga¨ Ame colgó y le mando un mensaje a Jenni que decía que no quería nada con ella, de parte de Carlos claro. Fue algo cruel y muy gracioso.

Los cuatro nos reímos cuando termine de contar eso, y recibimos comentarios de que éramos malas de parte de los gemelos.

[...]

Al leer el menú del restaurant me quede con un gran signo de interrogación en la cara. No sabía que era la comida. Ameyalli quien era la que estaba a mi lado distinguió mi cara de confusión. Me dio una breve explicación de lo que eran las comidas, saber lo que eran sonaba mejor que los nombres. Me decidí por una recomendación por parte de Tom. Que por cierto no me dejaba de penetrar con esos grandes ojos que poseía. También me daba leves golpecitos en el pie bajo la mesa.
Sus miradas eran todo lo contrario a las miradas que Bill y Ame se dirigían. Era algo muy tierno entre ellos. La plática de los cuatro fue interrumpida por la melodía de un celular. De inmediato el gemelo mayor saco su móvil del pantalón. Observo la pantalla y apretó un botón, silenciando el celular. Apretó otras teclas mas y en menos de 5 segundos coloco su celular en la mesa.

-¿Vanessa? – Pregunto Bill meintras se llevaba un bocadillo a la boca.

-Ya sabes como es tu cuñada. –En ese instante Ameyalli abrió los ojos como platos.

-Tú jamás le habías dicho eso a Bill, que es su cuñada. ¡Oh por Dios! Va enserio lo de ustedes! –Parecía realmente escandalizada.

-Era broma. - Le respondió aunque pareció dirigirse a mi.

Era gracioso. Tom Kaulitz era todo un seductor cuando su novia no estaba.

Seguí comiendo cuando en teléfono de Tom comenzó a bailar sobre la mesa, causando un ruido molesto. Observe el aparato mientras masticaba, Bill y Ame ni se inmutaron. Ellos estaban en su burbuja amorosa. De inmediato Tom quien estaba frente a mi lo tomo en sus manos y bufo sin responder la llamada. Por el simple movimiento que hizo adivine que lo puso en su regazo.

-Porque no le contestas. –Le pregunte divertida.

-Se enojara porque no la traje a la cena.

-Y no se enoja por que no coges el celular.

-Probablemente, pero solo le diré que estaba cansado y me quede dormido.

-Claro, como no estarías cansado después de…- Y me di cuenta de lo que acababa de decir. Me sentí tan estúpida! Pero no pensé solo abrí mi bocota…

Tom me mira con el ceño fruncido por escasos segundos hasta que suavizo su expresión.

-Ahh, Supongo que ya te sabes lo que significa la música en mi habitación.

-Si, ya me contaron…- Solté sin tomarle mucha importancia. El me miro con una tonta expresión en su rostro y sonrió.

-Estas celosa. – No, eso no fue una pregunta, fue una afirmación

-¿Disculpa?

-Con lo poco que te conozco puedo decir que estas celosa.

-Entonces no me conoces nada.

-Eh. – Vacilo encogiéndose de hombros. – Puede ser… pero yo conozco a las mujeres y se que estas celosa.

-Eso crees tú. – Le dije con un tono poco agradable.

-No preciosa, eso es un hecho. – Bufe

-No, tu solo conoces a las mujeres arrogantes como tu novia, no a las mujeres de verdad. – Por el rabillo del ojo note como Ame & Bill salieron de su burbuja y disimuladamente comenzaban a prestar atención a nuestra platica.

-¿Y acaso tu eres una mujer de verdad?

Puse mis codos en la mesa, apoye mi barbilla en mis manos alce mi ceja y en voz baja le respondí

-No tienes idea…

-Eso me suena a provocación.

-No precioso, eso es un hecho.

Tom pareció querer decirme algo pero para mi suerte callo. Volví a llevarme el tenedor a la boca sosteniendo tan fuerte que me hacia daño. Los cuatro estábamos en silencio. Tal vez me había pasado, pero me importaba muy poco. Desde que me conocí hace ni siquiera 48 horas lo único que había hecho era coquetearme. ¿Qué quería? ¿Elevar su ego?, pues era mi turno.

-Si hermosa. – De nuevo su voz, levante la mirada para encontrármelo con su móvil pegado al oído.

-Disculpa mi amor es que estaba dormido. – Soltó una risa estúpida. –Mi amor me dejaste exhausto.

Bill negó con la cabeza y yo solo puse los ojos en blanco. Seguí comiendo algo incomoda porque sentía la maldita mirada de Tom sobre mi.

-Estoy en la casa. Okay…Yo te aviso mañana… Te Amo mas.

-Tom eres patético. – Escuche la voz de Bill cuando su hermano dejo de hablar.

Si, si Bill tenia razón…


En el capitulo anterioir publique un link, o l v i d e n l o la chica deja la fic porque ya no le gusta TH o algo asi. Yo ya ni la sigo. EN FIN... NECESITO AYUDA! Yo leo fic aqui en blogger pero ya no me deja comentar. Dice que mi cuenta de goole no tiene acceso & que tengo que salir e ingresar otra cuenta. alguien sabe porque? a alguien le pasa lo mismo? HELP!